martes 9 de febrero de 2010

Receta de la paella

Esta vez, siguiendo el ejemplo de Juan Burgos, seguidor de mi blog y autor del blog "La década sin nombre", quien cosechó un gran éxito con su receta de risoto de boletus, voy a explicarles la receta de la paella valenciana. Es para animar a todos aquellos que quieran sorprender a sus amigos y/o familia.
La receta sirve para todo tipo de tamaños de paellas. Lo ideal es hacerlo con leña, pero para eso se necesita algo de experiencia, por lo que la mejor de las opciones es usar un difusor de gas.
Ingredientes: aceite de oliva, pollo, conejo, judías verdes, garrafones, caracoles (optativo), tomate triturado, agua, arroz bomba, colorante, romero natural.
Cantidades: la cantidad del ingrediente correspondiente depende del tamaño de la paella (recipiente). No nos preocupemos por las medidas y las cantidades.
Proceso:
1. Con el fuego a tope, echar en la paella aceite de oliva, pollo y conejo. Se debe freir mucho. Es una de las claves para que tenga buen sabor, que la carne se haga mucho, sin miedo, que se tueste, mejor que se haga mucho a que se quede cruda la carne.
2. Una vez bien frita la carne, echar en la paella las judías verdes cortadas en trozos de medio dedo, los garrafones, los caracoles y un bote de tomate triturado. Echar agua inmediatamente después.
3. Echar agua en la paella hasta cubrir los clavos (remaches de las asas). Con el fuego a tope dejar que hierva durante media hora o más. Lo importante es dejarlo hervir mucho tiempo. La cantidad de arroz que echaremos dependerá del caldo que quede tras hervir. Si queda mucho echaremos más arroz y menos si se ha evaporado. Cuanto más tiempo hierva mejor. Durante este tiempo hay que ir echando sal hasta lograr su punto. Hay que tener en cuenta que a medida que se evapore el caldo estará más sabroso, por lo que el punto de sal adecuado será el que tenga en el momento de echar el arroz.
4. Sal: el caldo deberá estar algo salado. Mejor pasarse que quedarse corto (dentro de una moderación, claro).
5. Arroz: hacemos una cruz con arroz en la paella, que sobresalga el arroz. No nos preocupemos por las medidas pues si hay poca agua la cantidad de arroz en cruz hasta que sobresalga es menor que si hay mucha agua. Echamos el colorante (2 sobres).
6. Tiempo: 20 minutos exactos. 10 minutos a fuego fuerte y 10 minutos a fuego lento. El tiempo en esta parte sí es importante. A los 10 minutos baja el fuego y echale las ramitas de romero. A los 20 minutos exactos apaga el fuego. El arroz tiene que estar blando y sin agua. Si está duro y no queda agua, tapa la paella con periódicos y deja reposar. Si está duro y tiene caldo suficiente, deja hacer un rato más hasta que el arroz esté en su punto. Si está el arroz blando y tiene caldo, deja reposar, que el caldo se deposita en el fondo y estará también estupenda.
Ya me diréis qué tal os sale, y acepto los comentarios en el blog.
Como véis es sencillo, y sólo se necesita paciencia. NUNCA HAGAIS UNA PAELLA SI NO TENEIS TIEMPO.

jueves 14 de enero de 2010

Lorenzo Clemente

"Muy pocos son los que gozan de la virtud de llenar el vacío del tiempo sin caer en lo que el vulgo llama negocios. No falta, sin embargo, a la ociosidad del sabio más que un nombre de mayor fama: que al meditar, hablar, leer y vivir tranquilo se le llame trabajar."
"Un hombre libre, sin compañía de mujer, si cuenta con algo de talento, puede gozar de fortuna, participar en los asuntos del mundo y codearse con la gente de más lustre. Pero no es fácil conseguir tales provechos para quien está casado."
Me he permitido reproducir las reflexiones de Jean de la Bruyére cuando habla del mérito personal en su obra "Los caracteres" para introducir a Lorenzo Clemente.
Acaba de publicar el libro "La tauromáquia a través de sus conflictos". El 10 de diciembre asistí a una conferencia impartida por él y centrada en el mismo.
La conferencia tenía dos planos, uno muy profesional y jurídico, y otro personal. Por lo que a mi respecta, alguien cuya afición a los toros podríamos catalogarla de moderada y respetuosa, me gustó más la segunda. Pero la segunda había que intuirla, se reflejaba en el disfrute de Lorenzo cuando contaba sus correrías de infancia por las plazas cacereñas, cuando contaba que "había estado allí", cuando había presenciado las corridas que han pasado a la fama por sus faenas o sus polémicas, cuando contaba sus viajes siguiendo los carteles que más prometían, cuando hablaba de lo que había visto y cuando entonces sonreía. Se notaba que le gustan los toros.
Y yo, asistente a la conferencia, es lo que esperaba: un ponente que habla de su primer libro con pasión, no porque se lo imponga una estrategia de marketing, sino porque lo siente, vive y disfruta.
Y en cuanto al contenido jurídico de la conferencia y por tanto del libro, loable el trabajo de recopilar sentencias de índole variado, algunas muy graciosas y otras inverósimiles, comentarlas a la luz de la fiesta y aprovechar para criticar el sistema judicial español.
Felicitar a Lorenzo y que siga hablando de su libro en foros taurinos y jurídicos.

Avatar y James Cámeron me han acercado a las mujeres.

Si no han visto Avatar les recomiendo que lo hagan, pero en 3D. La película ha supuesto el punto de inflexión que la sociedad masculina necesitaba en sus relaciones con el género femenino.
Empecemos por la película.
Continuemos con los videojuegos.
Acabemos hablando de los hombres friki.
La película es espectacular en todos los aspectos técnicos, supongo que aun mejorables. Te sumerges en mundo ficticio, te acercas a sus personajes, los humanos interactuan de forma magistral con las animaciones, incluso tú interactuas gracias a los efectos 3D, la fauna y la flora inventadas son impresionantes. Se puede disfrutar de la película sin cansarse, aunque sea de metraje largo, pues Cameron consigue que el espectador disfrute de la técnica 3D durante el comienzo; una vez te ha acostumbrado te sumerge en un planeta imaginario, y lo complementa con una batalla final con la dosis de acción necesaria para que no te despegues de la pantalla.
El guión es flojo por previsible y por manido. No obstante, si esta misma historia hubiese estado protagonizada en la selva del Amazonas por los miembros con taparrabos de una tribu local y un ejército de soldados brasileños, no la vería nadie, por ecologista que fuera.
Pues resulta que a muchas chicas, de esas a las que consideramos que son normales, le gusta. Y ellas no son frikies. Pues he de decirles que Avatar es mucho peor que muchos juegos de Play. Los juegos de consola actuales tienen la misma calidad técnica, la misma interactuación, el mismo sumergimiento, los mismo guiones. Avatar es un videojuego.
Y lo más importante de todo es que James Cameron me ha hecho normal. Hasta ayer mismo yo era un friki porque me sumergía en mundos imaginarios como el Metar Gear Solid, porque interactuaba con las animaciones, porque yo era el protagonista de una historia en la que la calidad gráfica era espectacular, porque era capaz de estar 3 horas seguidas inmerso en un guión de película. No hay diferencia alguna entre ver una película como Avatar y jugar a Uncharted y meterte en la piel de Drake. Así que puedo decirles que soy normal, que me gusta lo mismo que a ellas, que en definitiva no soy un friki.

martes 5 de enero de 2010

Bitácora: Destino Murcia.

Entre todos estos días fríos y lluviosos, pude encontrar un oasis metereológico. Desde muy temprano revisé el mapa significativo, y si jugábamos bien con las horas, podíamos ir hacia el este de la península y volver a Madrid antes de que llegara un nuevo frente de lluvias procedente del Atlántico. Con estas limitaciones decidimos ir a San Javier en Murcia. El día elegido el 27 de diciembre de 2010. El proceso de puesta en marcha del avión fue algo más largo de lo habitual pues le dedicamos un buen rato a quitar hielo de las alas y calentar el motor. Estos días fríos, con engelamiento a bajas altitudes, es crítico no meterse en nubes, sobre todo teniendo en cuenta que no llevamos sistema anti ice.
Despegamos a las 10:00 y tras librar punto whyski viramos hacia el este, con precaución para no sobrevolar la zona prohíbida de Getafe. En poco tiempo llegamos a la confluencia del Jarama con el Tajo y divisamos desde una altitud de 3000 pies Aranjuez, destacando desde el aire su palacio y sus jardines. Ascendimos a 4000 pies y dejamos a nuestra derecha Ocaña, donde no había actividad alguna de veleros ni paracaidismo.
Tras abandonar el área controlada de Madrid ascendimos a 5500 pero tuvimos que volver a bajar a 3500 para no perder contacto visual con el terreno, volamos con claros de tierra a la vista y entre dos capas de nubes.
Dejadas atrás las nubes nos dirigimos a Albacete y Chinchilla manteniendo la misma altitud y disfrutando de las vistas. En seguida nos encontramos con la sierra de la Pila, ascendimos para librarla y el paisaje cambió a la huerta propia de Murcia, miles de minifundios, bastante verde por las lluvias y con las balsas para riego totalmente llenas. Dejando Murcia capital a la derecha y Alicante a la izquierda fuimos descendiendo hacia las salinas de Torrevieja desde donde iniciaríamos la aproximación final al aeropuerto desde el mar. El aeropuerto está junto al Mar Menor y se puede decir que es uno de los finales más bonitos que tiene España.

Sin mucho tiempo, repostamos, nos comimos un bocadillo, abrimos plan de vuelo, consultamos el tiempo de nuevo y despegamos. La vuelta a Madrid fue tranquila y siempre tuvimos la referencia del frente que estaba ya sobre Guadarrama. Aterrizamos en Cuatro Vientos sin novedad.

miércoles 23 de diciembre de 2009

Afición a los toros

Gracias a las iniciativas de algunos individuos, caballeros modernos que en las encrucijadas defienden el honor de los animales, las corridas de toros vuelven a estar de moda.
Yo, personalmente prefería a los caballeros medievales, esos que defendían a las bellas doncellas de fino talle frente al intento de escarnio que los bellacos querían infringir en su honra.
Realmente estas iniciativas sólo se circunscriben al ámbito del festejo de las corridas y no a otras manifestaciones culturales en las que el toro es protagonista pero que no están tildadas de "fiesta nacional". Ese es el verdadero problema del asunto, es el odio a España el que motiva estas iniciativas y no la defensa del animal. Por ahora no es preocupante esta prohibición, no porque esté o no fundada, sino porque los socialistas han debido hacer ya sus encuestas y seguro que han comprobado que hay mucha gente a la que le gusta los toros, y no se pueden permitir el lujo de perder votos cuando se han dejado ya 10 puntos en intención de voto.
A lo mejor algunas personas piensan que una corrida de toros es maltrato. Maltrato son los "bous al carrer", por ejemplo. Los toros son animales y como tal no entienden de orgullo, ni de honor, ni de humillación ni de salir a hombros. Los animales entienden de procreación. Hay incluso animales que se aparean y mueren inmediatamente. Los animales nacen para reproducirse. Pues si este es su fin, no hay animal en el mundo que cumpla con más altanería su orden natural que el toro de lidia.
El toro disfruta de una vida placentera, es mimado por el hombre y cuidado como ningún otro ser vivo (incluyo en esta categoría a los humanos). Su muerte es lenta, pero no estoy de acuerdo en que sufran, pues no podemos entender el sufrimiento del animal como si fuera un ser humano (su sistema nervioso y por tanto el dolor, nada tienen que ver con el del hombre).
Y hay otra clase de animales, aquellos que son criados para que los hombres se los coman. Estos animales, a diferencia del toro de lidia, sufre en vida con un maltrato continuo, pero eso sí, muere rápido.
Y en último lugar tenemos a otra clase de animales, el "hombre", ese ser vivo que presume de ser inteligente. Sufre en vida, es maltratado de forma continua, y en ocasiones muere de forma indigna, con sufrimiento y agonía. ¿Quién le defiende?
Preocupémonos y dediquemos los esfuerzos al hombre, a evitar las mutilaciones de niños, el hambre infantil, la trata de blancas, la prostitución infantil, los genocidios de grupos que piensan distinto. Y demos una patada en el culo a los demagogos independentistas.

jueves 26 de noviembre de 2009

Operación triunfo y su éxito entre las mujeres.

El formato de Operación Triunfo no es nada original. Lo inventaron hace mucho tiempo las mujeres, y los creativos de televisión no han hecho otra cosa que observarlas y trasladar a un programa el resultado de su observación. Y eso explica el éxito del programa entre las féminas: LES SUENA.
Necesito un pantalón. Los triunfitos son los pantalones que tengo que comprarme, el presentador soy yo mismo, mi mujer es Risto y el dependiente el público. La mecánica es sencilla. Mi papel como presentador es preseleccionar 5 modelos. Y a partir de ese momento los pantalones cobran vida y se ponen a competir entre ellos. ¿Quién será el afortunado de venir conmigo a casa?. Me empiezo probando TODOS. Y mi mujer nomina a dos de ellos, y a un favorito. Me vuelvo a poner el favorito con los nominados, y se convence el jurado de que su elección de favorito no era casual. Ristada: "es que esos que has elegido mira que son feos". Y me he probado 9 pantalones, los nominados 2 veces (mira que fastidia volver a ponerte los que ya te han dicho que son horrorosos, pero claro hay que confirmar la decisión de alguna manera). El favorito 3 veces.
Ya sólo quedan 3, y el dilema crece a la par que mi cara de mala lecha se nota cada vez más.
Ahora llega la final. Y tu te das cuenta de para qué servía cuando estudiabas en Matemáticas las combinaciones de 3 elementos tomados de 2 en 2. Y entiendes por qué las mujeres prestaban tanta atención. No hagan los cálculos, yo se lo digo, te pones 6 veces más los pantalones. Y ya llevo 15 pruebas.
El problema es que el favorito en la 3ª puesta de la fase final, deja de serlo. ¿A ti cuál te gusta más? Pregunta tonta, puesto que elegiste 5 que te gustaban, y que por lo tanto te da igual quien gana la final. Claro, ella piensa que elegiste los feos para fastidiarla. Ahora es cuando interviene el público, momento en que tu mujer le pregunta al dependiente su opinión. Tu cara es un poema en ese instante. El público (dependiente) ha decidido cambiar de favorito. Te vuelves a probar de nuevo 6 pantalones más, pero el favorito es otro. Llevo 21 probadas.
Se elimina a uno más, y se quedan en la final el favorito del dependiente y el favorito de tu mujer.
Vuelves a probarte 4 pantalones más, totalizando 25. Y por fin, uno gana el concurso.
Conclusiones:
1. Tú sueles estar de muy mala leche, te has puesto 25 pantalones.
2. Tu mujer se enfada porque piensa que no te gusta ir de compras con ella (sí te gusta pero no de esta forma).
3. Al final ha elegido el que ella quería y se vuelve a enfadar contigo porque le has dicho durante toda la operación que te da igual.
4. Tu mujer hace más caso al dependiente que a ti.
5. Considera que no tienes nada de gusto, cuando realmente ha elegido uno que a ti te gustaba, y que sólo discrepabas en la mecánica de elección.
6. Y el colmo de los colmos es que se enfada contigo porque no te ve ilusionado con un pantalón nuevo. Claro, ella no entiende que para ti no es nuevo pues te lo has puesto ya 7 veces.

Dubrovnik

No pretendo al recomendar viajes ser un guía turístico, sino contar la vivencia de una manera natural, sencilla y sin alardes culturales.
El vuelo desde Madrid no se hace pesado y como el aeropuerto está hacia el este de Dubrovnik, si tienes la suerte de ir en la ventanilla izquierda puedes contemplar la ciudad desde el aire. Es cuando te das cuenta de que es impresionante. Podréis suponer que enseguida me puse a pensar en si habría posibilidad de alquilar una avioneta para darse una vueltecita por allí. Nos alojamos en El Pucic Palace, dentro de las murallas. El hotel es algo caro, pero bastante cómodo y te permitía salir a pasear por la ciudad al anochecer, el mejor momento sin duda para disfrutar; los turistas de los ferries ya habían embarcado de nuevo y la ciudad se quedaba en calma, iluminada por sus farolas verdes características.
Lo mejor que se puede hacer en la ciudad es dejar la guía en el hotel y descubrir callejeando sus rincones. Imprescindible recorrer la muralla y fotografíar desde todos los angulos Dubrovnik. Curioso encontrarte en lo alto de la ciudad la iglesia de los jesuitas y comprobar que es igualita a Il Jesú de Roma. Agradable ir a tomar unos mejillones, arroz y calamares al puerto viejo. Preciosos los palacetes de estilo renacentista. Divertidos los mercadillos donde se puede comprar agua de lavanda. Y por supuesto, nadie debe dejar de visitar el Museo de la Guerra, para no olvidar que hace muy pocos años estuvieron en guerra, que murieron muchos croatas por defender unos ideales irrenunciables y que se cometieron genocidios abominables.
Un día y medio es suficiente para ver la ciudad amurallada, y necesitarías un mes más para conocer Croacia.
Decidimos meternos en la esencia del Adriático, así que alquilamos un barquito para visitar las islas cercanas. En estas islas ya no hay turistas, y todas ellas cuentan con pueblos encantadores, con bonitas playas para darte un baño, gentes del lugar que parece que no tienen prisa, y estupendos restaurantes donde puedes acompañar la comida con vinos blancos autóctonos muy buenos.
No dejéis de ir cuando tengáis una oportunidad.